Este 16 de septiembre, a 35 años de la noche de los lápices, la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) se presentó en la Justicia Federal, a través del secretario de Derechos Humanos de la entidad, Rogelio De Leonardi, solicitando ser querellante en la causa por el fusilamiento de Francisco Isauro Arancibia y su hermano Arturo.
Isauro Arancibia, docente y fundador de CTERA, fue asesinado junto a su hermano el 24 de marzo de 1976 por un comando del ejército y de la policía tucumana comandada por el represor Domingo Bussi.
De Leonardi, acompañado por un nutrido grupo de docentes de la Asociación de Maestros y Profesores (AMP), hizo la presentación judicial ante el Juzgado Federal de Tucumán, a cargo del Dr. Daniel Bejas. Posteriormente, dirigentes de CTERA y de la CTA local dieron una conferencia de prensa en la sede de la Asociación de Prensa de Tucumán (APT), de la que participaron las hermanas de Isauro, Italia y Gladys Arancibia, y Oscar Gijena, Secretario General de CTA y de APT. Allí, las representantes legales de CTERA en la causa, las abogadas María Julia Albarracín y Julia Vitar, brindaron detalles de la acción solicitada.
Además estuvieron presentes María Elisa Arancibia –hija de Arturo -; Sara Mrad, de la Asociación Madres de Plaza de Mayo; Isabel Ruiz, Sec. General de APEM; Familiares de desaparecidos (FADETUC), entre otros referentes políticos y sindicales.
De Leonardi reiteró el compromiso con la CTERA “por los más de 600 docentes desaparecidos y la continuidad del camino emprendido con acciones similares por los casos de Marina Vilte, en Jujuy, y Eduardo Requena, en Córdoba”. Vilte y Requena, históricos dirigentes de la CTERA – al igual que Arancibia – fueron asesinados por la dictadura cívico-militar. Al mismo tiempo, el dirigente de CTERA, sostuvo que “detrás de cada detenido y desaparecido hay una vida y un esfuerzo de que se haga justicia”.
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