Alejandra Gervasoni, secretaria general de AGMER Paraná, fue la encargada de abrir el acto. Y lo hizo remarcando la “paradoja de convocarnos el Día de los Derechos Humanos para repudiar más muertes en nuestro país”.
El dirigente de la CCC, Víctor Sartori, leyó el documento consensuado entre las entidades convocantes. “En la Argentina de las injusticias acaban de matar a Bernardo Salgueiro de 22 años, y a Rossemary Chura Puña de 28 que reclaman por un techo digno, y ahora se suma la muerte de Juan Castañares Quispe, de nacionalidad boliviana y 38 años –dice el texto-. En la Argentina de las injusticias, mientras unos pocos siguen festejando sus ganancias exorbitantes, aprovechándose de un sistema hecho a su medida, a la medida de los grupos concentrados, multinacionales oligopolios y monopolios, mientras sigue el festín de las multinacionales con sus socios locales, estas muertes vuelven a lastimarnos el corazón y a provocarnos”.
También el documento subraya una paradoja: “Como una burla, la matanza de sudamericanos pobres se da en el Parque Indoamericano”. Y acusa al Estado, ausente, que “responde con desidia a la gravísima violación de derechos humanos de familias que no tienen donde vivir y donde trabajar dignamente. Y como si esto fuera poco, cuando estalla el conflicto, alienta el enfrentamiento entre vecinos para que arreglen a piedrazos lo que los gobiernos están obligados a superar con justicia”.
“Ayer nomás –recuerda el documento- el mismo poder mató a Roberto López y a Mariano Ferreyra. Desocupados, familias numerosas, estudiantes, trabajadores precarizados de patronales sin límites aliadas de la burocracia sindical y del poder político, campesinos pobres. Estas son las nuevas víctimas de un sistema entregado a las mafias”. Y señala que “cuando la injusticia se hace más visible porque explota, los gobernantes fingen inocencia y se acusan entre ellos. En particular, el gobierno nacional que descarga responsabilidad sobre gobernantes locales, porque en el fondo los funcionarios de la Casa Rosada creen que gobiernan una entelequia”.
Finalmente, el documento asegura: “Para nosotros, los conflictos son nuestros y la raíz está en la injusticia, en la ausencia de dignidad, en la concentración de la riqueza en pocas manos, en la ausencia de planificación… Hoy somos todos paraguayos, todos somos bolivianos, todos somos Qom, todos somos estudiantes”.
Tras la lectura del documento, el micrófono quedó abierto para las organizaciones presentes. Hicieron uso de la palabra, en representación de AGMER, el secretario de Derechos Humanos de la Comisión Directiva Central, Sergio Puzio, y representantes entrerrianos de pueblos charrúa y chaná. “Los que siempre estuvimos, somos tierra que camina. Pedir territorio, no, es decir estamos acá. Nuestros libros en las escuelas dicen `los que vivían´, `los que comían´, `los que decían´. Yo digo los que vivimos, los que comemos, los que estamos acá”, manifestó Norma Godoy, docente y charrúa. “Los Charrúas somos un pueblo que está en dispersión por genocidio… Hoy quizás somos urbanos muchos, pero el monte está dentro nuestro. Se dice que la lengua Charrúa desapareció, que la lengua Chaná desapareció; no, no desaparecieron, la callamos porque sin el monte no podemos hablar”.
“Somos parte de una red que no se puede romper, estamos enfermos, muchos de nosotros estamos enfermos por que no estamos completos. A mi me ha sucedido, hace muy poco tiempo que sé mi otro apellido, y pasaron tanto años para que yo pudiera saber. Mi abuela nunca me lo dijo, lo cayó; y tenía que callarlo para que un día surgiera nuevamente. Lo que pido para cada segundo de la vida, es que tenemos la responsabilidad de decir defiendo la vida y no solo de las personas, sino de todo lo que nos rodea, la vida del pájaro, la vida de una hoja, por que si no, no somos y de de nada sirve”. |