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En Seccional Uruguay

Las organizaciones de Rosario a cargo de la actividad estuvieron el jueves en Concepción del Uruguay, ciudad natal de Pocho Lepratti. En la Seccional AGMER Uruguay los jóvenes de "arte por libertad" pintaron un mural en homenaje al militante. A ellos se sumaron los integrantes del grupo de muralistas uruguayense "El puente".
Esta es una de las actividades que se hizo en recuerdo de Pocho Lepratti, al cumplirse el noveno aniversario de su asesinato y el de más de 30 argentinos.
"Estamos agradecidos a los artistas rosarinos por su desinteresada colaboración; ellos conocieron al Pocho, saben de su trabajo social y se alegraron de conocer a su familia", comentaron los compañeros de la Seccional.
mural para pocho leprati
»A 9 años: programa de actividades
»Las víctimas de diciembre, en Paraná
A 9 años de diciembre de 2001
Un mural para no olvidar; muchas manos para continuar
 
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Con la pintada colectiva de un mural, frente al hipermercado Walmart, comenzaron hoy las actividades organizadas por la Multisectorial 19 y 20 de diciembre. Recordar a las víctimas de la represión de 2001, no abandonar el reclamo de castigo a los responsables y continuar la lucha por “un mundo donde quepan todos los mundos” fue el mensaje de la jornada que compartieron familiares de las víctimas, artistas y organizaciones de Paraná y Rosario.

No olvidar. No olvidar a las víctimas ni tampoco que los responsables políticos de las muertes están impunes. Seguir adelante. Seguir la lucha de los compañeros, los ideales y sueños que portaban y por los cuales peleaban. En esas consignas puede sintetizarse el mensaje que dieron hoy  familiares, artistas y organizaciones de Paraná y Rosario que se reunieron en inmediaciones del hipermercado Wallmart, para pintar un mural, al cumplirse 9 años de los asesinatos de diciembre de 2001.
Compañeros del grupo de artistas rosarinos “Arte por libertad”, ATE Rosario, grupo de educación popular, bodegón cultural y familiares de Pocho Leprati, llegaron hoy a Paraná para compartir con AGMER, la Multisectorial, CCC y CTA el homenaje a las víctimas de nuestra ciudad: Romina Iturain, Eloisa Paniagua y José Daniel Rodríguez.
En la sede de AGMER mantuvieron un breve intercambio, en el que comentaron la experiencia que llevan adelante en el marco de su lucha contra la impunidad por lo sucedido aquellos aciagos días de 2001. Es todo un trabajo de educación popular el que realizan en torno a diciembre de 2001 que ahora –consideran- debe saltar las fronteras rosarinas.
Valentina, integrante del grupo, relató que cuando comenzaron su experiencia en Rosario “supimos que teníamos que volver al lugar donde fueron asesinados; trabajar con los familiares, que nos contaran quiénes eran los que fueron asesinados, cómo eran cuando eran chicos, sólo así podemos recuperar sus sueños”.
Ahora, con la experiencia acumulada, muchos murales pintados en diferentes sitios y un trabajo sostenido, entendieron que “nos faltaban historias, como la de Romina y Eloísa. Y salimos a buscarlas“. Así llegaron a Paraná, Concepción del Urugay y continuarán por otras localidades en los próximos días.

El mural: una voz comunitaria

Los murales son, desde siempre, una expresión colectiva de la voz comunitaria. Una forma de ocupar el espacio público y tatuar en la piel de la ciudad una marca identitaria, un mensaje memorioso, un grito visual que reclama.
Por eso, los jóvenes de Arte por libertad realizan murales colectivos, donde lo más importante no es el resultado final sino el proceso compartido de pintar, lo que cada una de las personas que empuña el pincel logra trasmitir. Así se vivió la experiencia de hoy en la plazoleta de calle Larramendi, bajo el implacable sol del mediodía. Compañeros de comisión directiva, vecinos del barrio,
De eso se trata –comentó Sandra-. “De poner el cuerpo en una experiencia colectiva que va uniendo lugares e historias”. Y aseguró que mucho de eso aprendieron de Pocho Lepratti, el militante social asesinado en Rosario por la policía cuando estaba en el techo de la escuela donde trabajaba, pidiendo paren de tirar. “La práctica de Pocho nos sigue conmoviendo. Su capacidad de estar comprometido con el grupo, la organización, y además conocer la individualidad de las personas”, recordó.

“Lo de 2001 fue una masacre a manos del Estado”

El papá de Romina; el tío de Eloísa y la hermana de Pocho Lepratti estuvieron hoy en la plazoleta frente al hipermercado en torno del cual se desplegó el mayor operativo policial de diciembre de 2001. “Cada aniversario –dice Celeste Lepratti- te hace hacer un balance. Cada aniversario significa muchas cosas. Por un lado la ausencia, que nunca termina y que nunca se llena, al contrario, el dolor y la ausencia se agrandan… por otro lado saber que podemos a partir de ese dolor, hacer cosas como éstas, juntarnos, empezar a construir, conocer a otros familiares y no abandonar la lucha contra la impunidad”.
Celeste es tan clara como su mirada cuando precisa a qué impunidad se refiere. “Cuando hablamos de lucha contra la impunidad nos referimos a la responsabilidad del poder político. En Santa Fe, que fue una de las provincias donde la represión fue más terrible, con nueve muertos, Reuteman y toda la gente que estaba con él está impune. Más allá de que se condene, como aquí en Paraná, a los policías que dispararon, el poder político sigue impune. Y lo más terrible de la masacre de 2001, porque fue eso, una masacre, es que estuvo a manos del Estado. Los responsables de proteger a la gente salieron a matarla y eso es muy terrible”.
Sobre el compromiso de la sociedad en esta lucha por justicia, Mario, el papá de Romina, considera que todavía falta, porque “la mayoría de los argentinos no reacciona hasta que no le pasa algo personalmente”, lamenta. Como una lección dolorosamente aprendida suenan sus palabras: “Yo digo que todas las marchas que se hicieron por Romina son las que yo no fui. Las marchas se hacen por los vivos, por los jóvenes que esperan un futuro. Por eso admiro y agradezco la movilización de los que no han perdido un hijo, un familiar, y marchan por convicción, por sus derechos”.
Por su parte el tío de Eloísa, que durante toda la jornada portó en su pecho la foto de la jovencita vestida de blanco comunión, sostuvo: “Mi sobrina tendría hoy 22 años y cada año les hacemos recordar a los políticos que hubo tres muertes y nadie se hizo cargo. Hoy vemos a los genocidas de 2001 que caminan por la calle y no han tenido ningún castigo. Seguimos bregando para que en algún momento los cite la justicia”.  
“Es buena la memoria permanente”, dijo el papá de Romina, porque –consideró- “como hemos visto en estos días, la posibilidad de la posibilidad de la represión está siempre latente, y eso pasa por la impunidad”.

fecha de publicacion: 17 de diciembre de 2010
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