asociación gremial del magisterio de entre rios
escuelas en crisis

En pleno monte del departamento Federal
Por falta de un edificio digno advierten que instalarán una carpa para dar clases

Escuela Nº 61 "Ricardo López Jordán" - La Selva -
Departamento Federal
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Escuelas del Departamento Federal
De la UEP nadie se hace cargo...
De las escuelas que dejó abandonadas, tampoco

Publicada por AGMER, en 2010

 

 

En el medio del monte entrerriano, 60 km al suroeste de la ciudad de Federal, en la Colonia Oficial Nº 23 La Selva se levanta una escuelita rural. Es la Nº 61 Ricardo López Jordán, que cada día recibe a nueve gurises de la zona, hijos de trabajadores de la tierra, de peones rurales. En ese establecimiento de personal único, Graciela Donda, directora, maestra, secretaria, enseña lecturas y cuentas, abre caminos de esperanza, habla de futuros posibles.
Todo ello ocurre en un establecimiento que, literalmente, se cae a pedazos. Paredes agrietadas a tal punto que se puede pasar una mano de lado a lado; mampostería resquebrajada, instalaciones inutilizadas, techos agujereados. Basta echar un vistazo a las fotos que acompañan esta nota para dimensionar hasta dónde llega el abandono.
La Comisión Directiva de AGMER visitó el viernes 22 de julio el establecimiento, con tal nivel de destrucción, que dictar clases en ese ámbito es indigno y riesgoso, para docente y alumnos. Así fue reconocido en la propia Dirección Departamental, donde los dirigentes gremiales lograron que se rubrique un acta donde se dispone no reiniciar las clases hasta tanto se hagan las reparaciones necesarias para garantizar la seguridad de la comunidad educativa.
Cansada de promesas y de chocar con hostiles laberintos burocráticos, Graciela Donda anuncia que, para reiniciar las clases luego del receso, instalará una carpa. Una carpa allí, en pleno monte, en pleno invierno, en ese espacio que queda entre la vieja escuela que se cae y la nueva que comenzó a levantarse en 2009 (una de las 700 escuelas del plan nacional), y quedó abandonada a la mitad. Enviar a los chicos a ese lugar –señala la directora- será decisión de los padres “pero yo tengo un horario que cumplir y lo voy a hacer ahí”.
La Comisión Directiva de AGMER, y la Seccional Federal, ya había solicitado información en 2010 respecto de la suspensión de las obras enmarcadas en los planes nacionales, y la respuesta oficial fue que iba a ver licitaciones a fin de ese año para tres establecimientos en ese departamento.
“Al menos yo voy a cumplir con mi responsabilidad. En agosto, iniciaremos las clases en una carpa”, repitió Graciela Donda públicamente ayer, en el marco de la marcha docente en Paraná, en la explanada de Casa de Gobierno, donde tantas veces le negaron respuestas.
El cansancio de Donda, quien descree de esta nueva promesa de reparación,  tiene fundamentos. Es que desde hace cinco años reclama por soluciones y sólo recibe palabras que nunca trasuntan en hechos. “Yo me hice cargo de esta escuela en el año 2005 y las condiciones se han mantenido”, afirma. Al tomar el cargo, la docente llegó al edificio construido en 1990, que reemplazó a la entonces escuela rancho. Sin embargo, ese establecimiento, testimonio del cortoplacismo como política pública, a sólo 10 años de inaugurado comenzó a tener problemas graves. “Ya en el 2001 se hicieron los primeros pedidos en los cuales se daba cuenta que no se podía seguir dictando clases en las condiciones que presentaba. Y cinco años después ya se pedía la construcción de nuevas instalaciones”, dice.
La respuesta a estos planteos llegó, con gran anuncio, de la mano del plan nacional 700 escuelas. “Tengo un acta del 2 de mayo del año 2007 en donde se adjudicó la obra a una empresa. Vinieron casi dos años después, comenzando los trabajos el 18 de enero del año 2009 y el 2 de octubre se abandonó la obra, no nos dieron explicaciones de nada, no sabemos hasta este momento qué es lo que ha ocurrido. En diciembre del año pasado concurrí a la Unidad Ejecutora Provincial y nadie supo responderme algo”.
Esa nueva construcción, que avanzó en menos de un 50%, prevé edificar un aula grande, cuatro baños, comedor, casa para el director, dirección y cocina.
Donda, que de tanto reclamar se ha vuelto experta en el tema, informa: “En el acta que tenemos de ese momento, consta que se iban a construir dos escuelas (la otra es la Escuela Nº 28 de este mismo departamento), siendo el importe destinado de $1.300.000 para las dos. La misma empresa quedó a cargo de la construcción de las dos escuelas y ninguna de las dos se hizo, incluso la otra escuela quedó sólo en los cimientos”.
Tras tantas desavenencias, la decisión es ahora reparar el edificio que se ocupa actualmente, con un monto de 80.000 pesos de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande. Así se informó desde la Dirección Zonal de Arquitectura el 27 de mayo, pero los trabajos siguieron sin empezar. Así se llegó a la situación actual, cuando ya es imposible desarrollar las actividades escolares. Así llegó Graciela Donda a plantarse frente a la marcha docente y anunciar que instalará una carpa para cumplir con el compromiso que asumió cuando decidió ser maestra y ejercer el oficio allí donde reina el olvido.

fecha de publicacion: 26 de juLio de 2011

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