AIM acompañó anoche, tras una recorrida por la sede, a los responsables de la remodelación, dirigentes de la comisión central y de la seccional, y a los afiliados que con algarabía, festejaron la reivindicación histórica que implican las remodelaciones en el edificio de Laprida 136.
Cerrada al tránsito desde la esquina de Buenos Aires, calle Laprida presentó anoche un aspecto inusual: las sillas instaladas sobre la vía, una pantalla gigante que proyectó más de 600 imágenes de la vida del sindicato y sus protagonistas, la gente que llegó de a poco y se quedó a disfrutar de un sueño largamente esperado: la inauguración de una sede digna para sus afiliados. Testimonios, algarabía, poemas, canciones y fueron el marco adecuado para la celebración.
Lo que se hizo
La restauración de los techos, la reparación de las carpinterías de madera, los revoques, los pisos, una actualización de los sistemas de electricidad e iluminación, nuevos baños que incluyen servicios para discapacitados y apuntan a la integración, varias oficinas, un consultorio odontológico totalmente equipado y un gabinete para fonoaudiología, constituyen la reforma sustancial de las remodelaciones de la antigua casa. Sin embargo, el rasgo más importante de esta reestructuración descansa en la construcción de un gran salón al fondo con capacidad para 200 personas sentadas, con climatización.
Los testimonios
El secretario de Acción Social de la seccional Paraná, Alberto Díaz, relató a AIM que la remodelación de la sede permitirá “aprovechar mejor los espacios y respetar algunas cuestiones con mucha historia para el gremio, como lo es la fachada y algunos lugares específicos fue prioritario al momento de plantear las refacciones”.
Díaz aclaró que lo que hizo, “es la primer parte de la reforma en si que tiene otra segunda etapa, que es la construcción de la parte de arriba”.
El sindicalista destacó que las reformas “venían pidiéndose desde hace mucho tiempo, más de 10 años, porque era infrahumano trabajar aquí. Pero para hacerlo se necesitaba de la decisión política no sólo de la seccional sino también de la comisión directiva central, porque había que hacer una gran inversión que, en su primera parte, superó los 500.000 pesos”.
También valoró la decisión de la comisión directiva central, que se abocó “a todas las seccionales de la provincia y dejó de relegar a Paraná. Hay que entender que pertenecemos al corazón de la Agrupación Rojo y Negro, opositora a la anterior conducción (Celeste y Blanca) y por eso antes, a esta seccional, se le cercenaban todos los derechos que por el hecho de ser afiliados tenemos. Paraná es la seccional que más cantidad de afiliados tiene, es la que llena de compañeros las marchas y por eso nos parecía justo devolver a todos un lugar de trabajo digno, de encuentro, de estudio y debate”.
En tanto, la secretaria de Jubilados, Marta Scarafía, evocó: “como dice la canción, ‘después de gastar tantas zapatillas por las calles’, nuestra casa está hermoseada gracias a la lucha de los docentes entrerrianos, y no de esta etapa, sino de hace muchos años atrás, de la década del ´70. Hoy vemos la casa hermosa, brillante, transparente, como somos todos los docentes entrerrianos”.
“Debo recordar a todos aquellos que hicieron que hoy esta casa brille: a Roberto Barbero, a Perla Quinteros, a Cristina Clement, a Ernesto Collura, a Malena Quintero y en esas personas están reflejados todos aquellos que dejaron huella”.
El secretario general de la seccional Paraná, Roque Santana, reforzó la idea de pertenencia al gremio, recordó que creyó siempre “en este sindicato” y valoró que las remodelaciones incluyan servicios para discapacitados. “Es una construcción de años, más digna, apunta a la integración y eso no es menor, ya que no es menor que haya rampas, aunque sea obligatorio que las haya”.
La secretaria adjunta de la seccional, Alejandra Gervasoni, señaló que las remodelaciones “serán parte de la construcción de la identidad que todos vamos a guardar. Estoy feliz porque nos acompañan los compañeros de Anacleto Medina, que pertenecen a la escuela de Ajedrez de la Agmer Paraná; estoy feliz porque seguimos creciendo, y eso también es parte de nuestra identidad como sindicato”.
La tesorera de Agmer Entre Ríos, Mónica Ruiz Díaz, evocó historias de vida, lucha y trabajo en la sede de calle Laprida y recordó cuando esperaban que la anterior conducción enviara dinero para repararla. “Eso nunca ocurrió, terminó la anterior gestión y nunca llegó nada que nos permitiera dignificar este lugar, hasta ahora, que se realizó la refacción”.
Señaló que todos escuchan “a los compañeros afiliados que se preguntan: ¿qué hace el gremio con el dinero de los aportes? Y es absolutamente legítimo que los dueños del patrimonio del sindicato se hagan esa pregunta. Por eso estamos orgullosos de haber realizado esta inversión, como responsables en este momento del patrimonio del sindicato para una seccional que, por haber sido desde hace muchos años oposición a la conducción provincial, recibió el castigo de no tener ni siquiera para cambiar un foco. La historia de esta casa significa mucho para la Agmer, pero por diferencias internas, se castigó a todos los afiliados de un departamento con un lugar que no tenía condiciones dignas. Por eso queríamos reivindicar la historia dándole a la seccional Paraná un lugar para seguir peleando, para organizar la lucha y para discutir a fin de encontrar puntos de acuerdos que necesitamos mucho y cada vez más”.
“Lo que se dice con el pico se sostiene con el lomo”, agregó Ruiz Díaz e indicó que “eso quiere decir que cuando una seccional que no conduce nuestra Agrupación necesita refacciones, este sindicato ha decidido hacerlas. Así, ya refaccionamos la seccional Diamante, y entrarán en obras las casas propias de Islas, San Salvador; se refaccionarán Villaguay, Feliciano y Gualeguaychú y se terminará la refacción de Concepción del Uruguay, entre otras. Por eso, cuando el compañero pregunta ‘qué hace el gremio con mi plata’, le contestamos que el aporte individual hace a la construcción colectiva”.
Fuente: Agencia AIM |